Voluntario que abraza un futuro mejor

 Voluntario que abraza un futuro mejor

Contar con 21 años de edad, tener bien claro el panorama respecto a tu futuro, es algo muy poco visto en la actualidad. Gustavo Alcaraz es un estudiante de la carrera de Ingeniería en Agronomía y bombero voluntario a la vez. 

El joven relató que desde los 12 años integra el cuerpo de bomberos voluntarios, una ocupación a la que él abraza con todo el cariño del mundo. Se definió con estas tres palabras: trabajador, excepcional y voluntarioso. Señaló, que le llena el alma saber que puede ayudar a las personas con escasos recursos constantemente, porque mediante su labor conoce la realidad de varias familias paraguayas. 

Influenciado por su padre a la hora de tomar decisiones y forjar su camino con objetivos bien claros, Alcaraz lamentó que día a día debe visualizar los problemas sociales, como las deplorables infraestructuras con la que cuentan algunos colegios del país, la pobreza extrema de varias familias compatriotas. 

Sostuvo que si estuviese a su alcance, cambiaría el rumbo de la educación de nuestro país y trataría de brindar todas las herramientas posibles a los jóvenes, quienes se adentrarán por primera vez al campo laboral.    

VISIÓN PERSONAL 

Actualmente, el joven remarcó que está trabajando con su papá en los asuntos administrativos de la Estación de Bomberos. Confesó que anhela en algún momento lograr sus sueños, pero que para llegar a eso debe recorrer un camino largo donde algunas veces tropezará. Algo que tiene muy claro es que no se rendirá fácilmente. 

“Soy profesor de taekwondo, tengo a mi cargo muchos niños, a quienes diariamente trato de inculcarles valores importantes como la disciplina y confianza”. Con esto, Gustavo quiere lograr que sus dirigidos lo vean como un ejemplo a seguir.

Con mucho carácter y determinación, el joven sostuvo que ir escalando lentamente hasta llegar a cumplir sus objetivos propuestos es el camino que decidió emprender desde el principio.  De esa manera, busca vivir a plenitud todas las experiencias que le brinde la vida. 

EL CAMINO SERÁ DIFÍCIL 

Por último, en referencia a un mensaje final que daría a los jóvenes, Alcaraz instó a las nuevas generaciones a no sentirse triste en el primer paso incorrecto. Sino todo lo contrario, mirar hacia adelante con optimismo y la esperanza de que vendrán mejores cosas, algo claro, es que el camino siempre será difícil.

F. Gutierrez